Visual Merchandising

Guía Rápida del Visual Merchandising

Aquellas tiendas aburridas donde hacer la compra era perderse buscando el vestido perfecto en un laberinto de ropa y luego hacer una fila interminable para pagar quedaron atrás. Los consumidores están expuestos a muchísimos mensajes. Tu punto de venta debe resaltar sobre otros, ofreciendo una experiencia de compra agradable. Todo comunica y la respuesta para mejorar el diálogo con tus clientes es la comercialización visual o visual merchandising.

Las tiendas en línea no son la excepción. ¿Cuántos factores influyen en la decisión de volver a comprar? Probablemente, la atención personalizada, una cuenta de Instagram amigable, una respuesta oportuna o un envoltorio creativo. 

Los expertos definen este concepto como la presentación visual sobre el orden y exhibición de los productos en una tienda, pero también involucra la generación de un ambiente propicio al momento de adquirir un producto.

Amor a primera vista

Una experiencia de compra agradable se traduce en un incremento de las ventas. Los clientes felices retornan más veces. Pensá cada parte de tu tienda como un espacio rentable. 

El enamoramiento inicia con una vidriera atractiva. Imaginá por un momento la siguiente escena: una chica está caminando por la calle, se detiene frente a una prenda que la cautiva, un kimono rojo estampado de flores amarillas, azules y rosas. Ella, piensa en la textura, cómo luciría al salir de paseo y lo cómoda que va a sentirse al vestirlo; está segura de ello. ¿Qué decide? Entrar y buscarlo. 

Un escaparate atractivo sobresale al poseer cuatro características: orden, pulcritud, iluminación apropiada y una disposición creativa de los colores que hacen parte del montaje. 

Maniquíes completos, limpios y en buen estado. Le sigue un sistema de iluminación que haga destacar el producto junto a colores que sean capaces de hechizar a cualquier espectador. ¿Quién no cae rendido frente a tanto encanto?

Parece algo obvio, pero jamás olvidés la limpieza. Dedicá un día a estudiar tu vitrina. ¿Está bien iluminada? ¿Qué comunican los colores de las piezas exhibidas? ¿Qué podés mejorar?

Tenés diversas formas de presentar visualmente tu producto en una red social o una tienda virtual. Catálogos, álbumes (Facebook), historias diarias o historias destacadas, publicaciones o posts destinados a mostrar lo más reciente (Instagram). Dale importancia a la fotografía o al video, representar al producto lo mejor posible; tal vez, creando una escena que cuente una historia como nuestra chica del kimono. Visual merchandising para seducir.

Caminando sin complicaciones 

Es vital brindar un espacio fácil de recorrer, nadie quiere jugar a las escondidas con la oferta que vio en la vitrina y mucho menos pelear con un enlace hacia una página web. Un cliente feliz consigue fácilmente lo que desea, en caso de estar indeciso, vos sos el mejor guía. 

Mesas, exhibidores o maniquíes ubicados estratégicamente. Un personal atento y dispuesto al servicio de calidad. 

Durante el andar de los clientes habrá zonas de mayor circulación frente a zonas de menor flujo de personas, zonas calientes y zonas frías. Observá, dónde se encuentran estas áreas en tu local. Una vez más, el orden cumple un papel fundamental, pues, el cliente feliz circula de forma natural. Todas las señales o símbolos que cumplan la función de orientar serán de gran apoyo. 

¿Es fácil llegar a los probadores? ¿Las remeras dónde están? ¿Existe alguna nueva forma de ordenar que podás implementar en tu tienda? ¿Dónde está la caja?

A propósito del color, jugá con combinaciones atractivas que influyan en la decisión de compra. El poder que tiene el color es invaluable. El azul genera tranquilidad, seguridad; el amarillo representa la alegría, el optimismo; el rojo representa amor, pasión y poder. Probá diferentes colores y su ubicación dentro del local, tenés la posibilidad de hacer más atractiva una estantería o una mesa de exhibición que antes pasaba desapercibida.

Sentirse como en casa

Orden, limpieza y buena atención son los ingredientes perfectos para esta pócima de amor duradero. Un cliente feliz sabe recompensar el buen trato, recomienda y trae más clientes. 

La dinámica diaria, por momentos, desajusta y hace perder el foco sobre lo más importante, las relaciones humanas. 

«Muchas gracias por su compra. ¡Hasta luego!», puede cambiar positivamente el día de una persona y dibujar una sonrisa de agradecimiento. Se trata de humanizar los canales digitales y reforzar el contacto directo con el cliente en las tiendas físicas. ¿A quién no le gusta ser recibido por una encargada amable? 

Serán muchas las responsabilidades que surjan en tu camino como emprendedor mayorista, posiblemente, irás delegando funciones en la medida que tu empresa vaya creciendo. Pero, te podrás distinguir por saber presentar visualmente tus productos, en un orden atractivo, acompañados del mejor ambiente para comprar. Las buenas empresas saben generar clientes felices y el visual merchandising es su aliado perfecto.

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